¿Cómo es la primera sesión?
Piensa en la primera sesión como un primer encuentro para conocernos, sin presión. No hay un guion ni un tema obligatorio: puedes contarme lo que te preocupa o, si no sabes por dónde empezar, también está bien. Yo te iré acompañando con preguntas suaves.
Lo importante es que podamos conocernos un poco: que yo sepa más de ti y que tú tengas la oportunidad de descubrir cómo trabajo, para ver si este es el espacio que necesitas.
Puedes hacerlo desde tu casa, tu habitación, tu trabajo, incluso con tu mascota al lado o en pijama si así te sientes mejor. Lo esencial es que encuentres este momento como un espacio que será destinado solo para ti.
¿Cuál es la modalidad de las sesiones?
Las sesiones son online, lo que te permite hacerlas desde donde te sientas más cómodo/a: en el salón de tu casa, en tu habitación o en cualquier lugar tranquilo que te ayude a enfocarte en ti. Solo necesitas conexión a internet y un espacio donde puedas estar a gusto.
La terapia online está avalada por el Colegio Oficial de Psicólogos y la Asociación Americana de Psicología, y ha demostrado ser tan eficaz como la presencial. Se aplican los mismos enfoques y tratamientos basados en la evidencia.
Además, ofrece mayor flexibilidad: puedes conectarte desde cualquier parte del mundo, sin costes de desplazamiento, y mantener la continuidad aunque cambien tus horarios de trabajo, estudio o tu lugar de residencia.
¿Cómo puedo saber cuántas sesiones necesito?
No hay un número fijo de sesiones, porque cada proceso es diferente. Depende de lo que estés viviendo, de lo que quieras trabajar y de cómo vayas sintiéndote en el camino.
Esto lo iremos valorando juntos, con flexibilidad, tomando en cuenta tus necesidades y también tus posibilidades. Lo importante es que la terapia se ajuste a ti y que sientas que realmente te está ayudando.
¿Qué trataremos en la primera sesión?
En la primera sesión nos centraremos en conocernos y en que tengas un espacio para contar qué te ha traído hasta aquí. Hablaremos sobre lo que esperas de la terapia, qué te gustaría trabajar y empezaremos a explorar algunos objetivos.
Yo también te explicaré mi manera de trabajar y acordaremos la frecuencia y los horarios que mejor se ajusten. Puede que en esta primer acercamiento ya sientas que este es tu espacio, o quizás necesites un poco más de tiempo para decidirlo. Ambas cosas están bien: lo importante es que sea un lugar en el que poco a poco puedas sentirte cómodo/a.
En las siguientes sesiones, iremos profundizando y dándole más forma a tu proceso.
¿Cómo es el proceso para agendar una sesión?
Puedes escribirme directamente por WhatsApp, es la forma más rápida y sencilla de ponerte en contacto conmigo. En un plazo máximo de 48 horas te responderé con la disponibilidad y los pasos para confirmar tu cita.
Las sesiones se realizan a través de Zoom, una plataforma segura y confidencial. Solo necesitas contar con un espacio tranquilo y privado, además de una buena conexión a internet.
¿Cuánto duran las sesiones y cuál es su valor?
Cada sesión dura aproximadamente 1 hora. Ese tiempo permite trabajar lo que necesites de manera tranquila, sin que se sienta apresurado, y a la vez mantener un buen ritmo en tu proceso.
El valor de la sesión son $50.
¿Qué pasa si no encuentro en mi casa un espacio tranquilo?
Lo ideal es que tengas un lugar donde puedas hablar con privacidad y sentirte cómodo/a, pero entiendo que no siempre es fácil. En esos casos podemos buscar alternativas: algunas personas se conectan desde su auto, otras incluso en un espacio al aire libre o estacionamiento.
Lo importante no es que el lugar sea perfecto, sino que te dé la suficiente tranquilidad para poder concentrarte en ti durante la sesión.
¿Qué lograré con la terapia?
Los logros de la terapia son diferentes en cada persona, porque dependen de tu historia, tus necesidades y el momento que estés viviendo. Sin embargo, en líneas generales lo que sí se puede esperar es:
• Entenderte mejor, reconocer lo que sientes y por qué.
• Integrar tus heridas emocionales, para que dejen de pesar tanto en tu presente.
• Aprender a cuidarte con más compasión y conciencia.
• Encontrar nuevas formas de relacionarte, contigo y con los demás, de una manera más sana.
• Descubrir recursos internos que quizá no sabías que tenías y que te ayudarán a afrontar mejor lo que estás viviendo.
Más que una lista de resultados concretos, la terapia te ofrece un espacio donde poco a poco podrás sentir más claridad, alivio y confianza en ti mismo/a.